¿Cómo te sentiste en la escuela hoy? 5 Recursos para trabajar la Educación Emocional.

Si alguien habla de coeficiente intelectual podemos saber que es un índice, que se suele medir y hasta existe la posibilidad de saber cuál es el propio. Si alguien habla de colores primarios, más de una persona sabrá identificarlos y decir que son el azul, el rojo y el amarillo pero…¿qué pasa si alguien habla de coeficiente emocional? ¿Y si habla de inteligencia emocional o incluso emociones primarias? ¿Podemos identificarlas?

La inteligencia emocional (IE) no es un concepto tan difundido como la inteligencia intelectual pero existe y es importante para muchas situaciones cotidianas. Es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de transitar sanamente  las emociones -en nosotros y en nuestras relaciones- y está compuesta por cinco habilidades: el autoconocimiento, la autorregulación, la automotivación, la empatía y las habilidades sociales.

La inteligencia emocional, al igual que la intelectual, es algo que se puede aprender:

nadie nace sabiendo sumar ni restar y tampoco nace sabiendo reconocer emociones y sentimientos. Por eso es tan importante que en las escuelas  y en las familias se enseñe a identificar emociones y se aborde en la infancia ambas inteligencias, la emocional e intelectual, sin dejar de lado ni la una ni la otra.

Cuanto antes mejor

Una de las aspiraciones de la Educación Emocional es poder adelantarse a los problemas y trabajar con las personas para mantenerlas sanas, fortaleciendo y fomentando la salud en la población. Es recomendable empezar a trabajar la inteligencia emocional desde edades tempranas y para llegar a desarrollarla eficazmente en niños,  niñas y jóvenes hay que hacer un trabajo sostenido en el tiempo.

Pero para desarrollar la inteligencia emocional una de las primeras cosas que hay que comprender es qué son las emociones y esto es mucho más que un personaje de la película Intensamente (aunque podría ser un buen ejercicio para los chicos y chicas trabajar con las emociones a través de esta película). 

Según Enric Corbera desde la BioNeuroEmoción las emociones son el vehículo que une el consciente con el inconsciente y la emoción motiva a la acción. Las emociones buscan constantemente ser liberadas. Por ello es tan importante que hallemos una forma de expresión adecuada para ellas.

Lo más importante para ser inteligente emocionalmente es saber identificar las emociones y reconocer qué le pasa a uno mismo en determinada situación tanto así como reconocer las emociones propias y ajenas en el lenguaje verbal y no verbal. Asimismo es importante saber que todas las emociones son temporales y ninguna de ellas dura por siempre: de hecho, químicamente, las emociones duran apenas 90 segundos (por eso siempre se recomienda “contar hasta cien” cuando nos enojamos) pero la emoción puede renovarse por sí misma a través del pensamiento, dando la impresión de que dura por más tiempo. Cuando se siente una emoción se segregan hormonas que viajan por la sangre y se propagan en el tiempo. Por ejemplo ante el miedo, llenamos la sangre de adrenalina que nos prepara el cuerpo para correr. Además, las emociones también dependen de aquello en lo que una persona focalice su atención por eso las emociones duraderas tienen que ver con el proceso de pensamiento. Aunque una emoción químicamente dure 90 segundos, uno puede estar enojado más tiempo, si focaliza constantemente su atención en aquello que lo hizo enojar en una primera instancia.

¿Y para qué es tan importante comprender las emociones? Básicamente porque son señales que nos guían y transitarlas sanamente ayuda a nuestra calidad de vida. En el ámbito escolar, el desempeño para el aprendizaje se vincula con las emociones. Por eso si en el aula hay un clima emocional positivo, agradable, con respeto y cooperación donde prima el bienestar, se aprende mejor. A la inversa también sucede. Muchas personas dicen, por ejemplo, que en medio del enojo les es imposible pensar con claridad, o comprender un texto por más que lo lean una y otra vez, y por eso es tan importante comprender las emociones. 

Por otra parte, las emociones pueden orientar, pero también despistar. Las que son muy intensas y momentáneas despistan, pero las emociones que son recurrentes y vienen en estado de calma son una guía y una señal para las personas. Se debe saber que las emociones, en estado de calma, sirven para indicarle a la persona un camino. Pueden ayudar a encontrar hasta su propia vocación. Ahora que sabemos qué son las emociones y por qué es tan importante conocerlas…manos a la obra.

Cinco recursos de Educación Emocional para trabajar en la escuela o en familia*

Emociómetro
Edades: 3 a 5 años
Una buena idea para trabajar con chicos y chicas en edad preescolar es leerles el cuento “El monstruo de colores” de Anna Llenas e identificar con ellos/ellas cada una de las emociones que se mencionan en el texto con el monstruo del color que las representa. Luego se puede confeccionar para la casa o el salón un “emocionómetro” con los distintos monstruos de colores para que el chico o la chica digan día a día en que color de monstruo están e identifiquen y expresen sus emociones a través del juego. 

Un primer acercamiento
Edades: 6 a 7 años
En la película “Intensamente” cada emoción está representada por un personaje y la tristeza viste el color azul. No por nada cuando alguien está triste en inglés dice “I’m blue”. Los colores siempre se asocian a emociones y es una buena idea trabajar con chicos y chicas en edad de primaria las emociones a partir de los mismos.
Un buen ejercicio es trabajar con globos de colores y decirle a los chicos y las chicas que cada color representa una emoción diferente (azul tristeza, verde esperanza, rojo enojo -como el emoji de whatsapp-). Luego se les propondrá que elijan un globo y, a partir del color que eligieron, cuenten alguna vivencia: si elegiste el rojo, un día que te enojaste mucho. Si elegiste el azul, un día que estuviste triste. El objetivo es desarrollar la capacidad de identificar y gestionar las emociones.

Comunicar con emojis.
Edades: 6-8 años
A veces usar un ícono es más fácil para expresar una emoción que simplemente hablar de la misma por eso esta actividad, propone dibujar en un papel cómo te sentís hoy a través de un emoji. El objetivo es habilitar las distintas maneras de comunicar las emociones y permitir que los chicos y las chicas hablen de cómo se sienten con otros recursos, además de las palabras.

Escuchando a las emociones en familia
Edades: 9 a 15 años
Una buena práctica para hacer en familia con chicos y chicas de esta edad es escuchar música juntos o llevarlos a lugares conciertos, recitales y lugares donde puedan bailar juntos para descubrir qué siente cada uno al escuchar determinada canción. En medio de la obra se le puede preguntar qué música les da alegría, ganas de bailar y cuál melancolía o que recuerdan al escuchar determinado tema.
Trabajar el oído es una manera de escuchar las emociones de niños y niñas de esta edad y, si bailan juntos, mucho mejor ya que, además de los pensamientos, las emociones son generadas por nuestras acciones o movimiento corporal y el movimiento es vida: todo lo que involucre el movimiento genera cambios en nuestro patrón de respiración, que a su vez modifica la compostura química de la sangre y provoca cambios en los estados emocionales. 

Palabras de moda
Edades: 13-18 años
Los chicos y las chicas más grandes muchas veces usan palabras de moda y es común decirlas sin detenerse a pensar en realidad cuál es el lenguaje verbal que están utilizando y el poder que tiene cada palabra. Además a quién le están hablando en determinado tono y, por eso, es importante generar impacto en la visibilización de las palabras con las que se comunican. Para ello se le puede dar al joven un papel y pedirle que anote en él las cosas que dijo y escuchó últimamente en su cotidianidad y luego se le puede pedir que las lea en voz alta y analice qué siente al escucharlas, piense qué significan y por qué las usa. El objetivo es tomar conciencia del poder que tiene lo verbal y ser responsables y conscientes de lo que se dice, ante quién y qué puede generar.  

* Estos recursos fueron compartidos por estudiantes de la Diplomatura en Educación Emocional: https://aulaabierta.info/educacion-emocional/